jueves, 10 de marzo de 2016

La Zona Colonial de Santo Domingo es el sitio ideal para hacer turismo histórico



República Dominicana es un país reconocido por la belleza de sus playas. No en vano es uno de los destinos más escogidos en el Caribe por los recién casados para disfrutar de su luna de miel. Sin embargo, este maravilloso país, descubierto en el año 1492 por el navegante español Cristóbal Colón, también tiene para ofrecer a sus visitantes un turismo histórico de altura.

Caminar por las calles de la Zona Colonial de Santo Domingo, su ciudad capital, resulta un paseo gratificante y atractivo para los amantes de viejas historias, que contarán siempre con la compañía de un sol cómplice pero también complaciente, de un cielo tan azul como el mar que bordea a esta mágica ciudad y de una brisa envolvente que jamás te desampara.

La Zona Colonial o Ciudad Colonial de Santo Domingo, fue declarada Patrimonio Histórico de la Humanidad por la UNESCO en 1990, debido a la gran cantidad de lugares que conforman la zona, construidos por los españoles en la época colonial y que se han preservados para el disfrute de propios y visitantes. En la Zona Colonial se encuentran aproximadamente trescientos lugares históricos, además de hoteles y comercios que facilitan la estadía de turistas.

Para quienes visitan por primera vez esta hermosa zona de Santo Domingo, lo más recomendable es llegar a las calles conocidas como El Conde y Las Damas. La primera es una de las más comerciales, pues allí se encuentran tiendas, restaurantes y discotecas. La segunda es una de las calles más antiguas y encantadoras, que contiene la Fortaleza Ozama. El Monumento Alcázar de Colón, La Plaza de España, La Torre del Homenaje, la Casa de Francia y la Casa de las Bastidas, son lugares cercanos a la calle de Las Damas.

Catedrales, plazas, el Malecón de Santo Domingo y El Faro a Colón, son otras de las múltiples atracciones del turismo histórico que República Dominicana tiene para ofrecer. Por tanto elegir este destino para tus vacaciones significa enrumbarse hacia una aventura total con algo de historia, aventura y mucha diversión.